viernes, noviembre 21, 2014

Original Sin (crítica)

Uatu, The Watcher, es encontrado muerto por los héroes Marvel. A su cuerpo le faltan los dos ojos, y en su base, ubicada en la Luna, desaparecieron varios objetos. ¿Quién mató al ente que podía verlo todo? ¿cuál era el propósito de quitarle los ojos? ¿Por qué en la Luna? ¿Cuándo sucedió? ¿Xq xq XQ xQ?
Original Sin, de Marvel Comics, es una saga donde los héroes tratan de resolver este asesinato. Se prometió que tendría un tono bastante diferente a las anteriores historias, la pregunta es, ¿lo logra? 
Tengo que reconocer que esta fue una trama cuyos cómics por separado y luego ya completada en su totalidad leí una y otra vez. Pero a diferencia de otros best-sellers, en esta ocasión no lo hacía porque estuviera disfrutando el argumento, sino porque, honestamente, hubo muchas cosas que no entendí.
Jason Aaron (guiones) y Mike Deodato(trazos) se encargaron de darle forma a esta historia de misterio, pese a que hay mucho más suspenso en un episodio de Scooby Doo. Y es que siento que no funciona. ¿Por qué?
Primero, en una historia de detectives, misterio y suspenso, apelas a los personajes que se dedican a resolver esto. Quienes tienen esa fina capacidad de observación y tolerancia a la frustración que pocos pueden presumir. Pero en este caso, a Jason Aaron se ve que le dijeron "allí agarra lo que ocupes", y literalmente, eso hace. Para él, ser un genio tecnológico, brujo, sicario o peluche es lo mismo, por lo que no tiene problema en armar un equipo bastante sui generis de investigadores. Y dada las pocas luces que todos tienen, se toman 8 números en dar con el culpable, que por cierto, se les estuvo paseando literalmente enfrente todo el tiempo.
Quizás el más grosero ejemplo de los tiempos que hoy vive Marvel es la inclusión de Rocket Raccoon en el equipo. Sí, haber, yo sé que está chistoso el mono, y nos la botaneamos en la película con él, pero incluso en la historia se cuestiona que esté allí, siendo tan útil como una maceta —ya es como el perro Poochy de Tomy & Daly en Marvel Comics, con la diferencia de que a Poochi lo aguantamos un episodio, y a Rocket no se ve que lo vayan a eliminar pronto—.
Pese a que la premisa de Original Sin es que se van a revelar muchos, muchos secretos que subyacen entre los héroes, la verdad es que la mayoría se exponen en los tie-ins, y muchos resultan ser puro bluff (perdón, yo esperaba que se revelara que el Tío Ben era el hijo del Capitán América, o que Galactus era el padre de FACADE). Retrocontinuidad pura, pues.
De los villanos, pues ya ni hablo.De que me sorprendió la elección, sí, quizás más por lo intrascendente de la misma, que por tener un verdadero "punch" argumental.
Al problema con el argumento se suma la cada vez más evidente incapacidad de Mike Deodato como narrador. El brasileño es bueno para ciertas cosas: Mujeres voluptuosas y hombres asexuados son su fuerte. Las posturitas y las sombras son también elementos en los que resalta. Pero en una historia donde se supone debe haber mucho diálogo y una gran capacidad de narrar, Deodato Jr. se queda corto, corto, corto. El exceso de sombras más que implicar cierto misterio, termina siendo más pretexto para poner plastas negras por todos lados. 
Dicho lo anterior, ¿valió la pena gastar el dineral que te gastaste en descubrir que ahora Nick Fury es el nuevo Tía May (¡Ah, verdad, creíste que te iba a contar el final de que es el nuevo Watcher!)? Pues mi veredicto es que no. La historia, ambiciosa en su planteamiento, termina padeciendo los tradicionales defectos de ser alargada, con muchas secuencias y personajes que no llevan a nada, y un final carente de emociones. Vamos, la revelación de que Nick lleva salvando décadas a la Tierra al más puro estilo Hombres de Negro es anticlimática, y ver en qué se convierte es irrelevante, al ser el sucesor de otro personaje...irrelevante.
Si eres un fan acerrimo de Marvel, completista o Giovany Arévalo, sin duda, estará en tu colección como un must, de otra forma, creo que es muy evitable.

miércoles, noviembre 19, 2014

Daredevil 1-3

Si, este cómic aguanta.
¡El Búho está de regreso! Pero el letal enemigo no será lo único a lo que deba enfrentarse Matt Murdock. Ahora, el destructor del crimen está en San Francisco, una ciudad de la que conoce muy poco, sin identidad secreta, y sin la ventaja que le daba estar familiarizado con sus viejos enemigos, porque vaya que ahora se las va a tener que ver con nuevos peligros al ritmo de esto
Bueno, ese fue todo el resumen. Si hay un personaje que ha sido privilegiado por buenos escritores en los últimos años, ese es Daredevil, cuyas historias siguen bajo las ideas de Mark Waid, quien sin quitarle el elemento trágico que le dotaron otros guionistas, ha procurado ofrecer un poco más de luz en el personaje. 
Cuando se anunció el cambio de ciudad a San Francisco, pensé por un momento en que sería una de esas situaciones (que en Marvel sucede bastante) donde el personaje se muda solamente para estarse quejando de que su nuevo sitio no tiene edificios altos, que extraña los hot dogs de Manhattan y “buu buu buu, me regreso a Nueva York”. Pero no, Waid le sabe sacar jugo a San Francisco, y convierte a la ciudad en un elemento para contar su historia, sin que eso signifique que es la historia per ser. 
Pero los buenos guiones, sabemos, de poco sirven cuando el trazo parece hecho con las pata (tipo Leinil Yu, cuyo trazo heroinómano no rehabilitado ha ido mejorando). Entender por qué está Daredevil en el top de lo mejor de lo mejor hoy por hoy (de Marvel) se explica también los dibujos de Chris Samnee. 
Con un trazo muy al estilo de tiras cómicas (no demasiados músculos, pero tampoco deforme lolimanganime como Madureira y Humbertito), Samnee le tomó rápido el pulso al personaje, y vamos, nos ayuda a no extrañar tanto a otros grandes artistas que han pasado por esta cabecera, como el muchacho este del que se me olvida su nombre...ah, si, Paolo Rivera (sin parentesco con Jenni). 
La pregunta de siempre, ¿vale la pena que te gastes tu cada vez más pobre salario, para hacer más rico a Giovani Arévalo y el resto de sátrapas que trabajan en “editorial” Televisa? Bueno, al margen del cómic de Daredevil, como “back up” se está incluyendo DD: Yellow, un clásico del personaje, dibujado cuando Jeph Loeb no tenía un ajolote en el cerebro. Así que sí, vale la pena que te endrogues más por este título.

jueves, octubre 09, 2014

Nadie sabe qué hacer con Fantastic Four

Los últimos años han sido una pesadilla para Fantastic Four. En Marvel no saben qué hacer para levantar la franquicia, Disney no puede lucrar con ella (por lo tanto, no les interesa) y los Estudios Fox están decididos a devastar a a esta franquicia con una serie de “experimentos creativos”.
Pero, ¿cómo llegamos a esto? ¿A dónde vamos a parar, como diría el Buki? Para entender esto, hay que lanzar una mirada al pasado. Allá por la década de los años noventa, Marvel estaba hundiéndose como trajinera, y dispuestos a captar recursos aunque fuera entrando a tandas, decidieron vender los derechos de varios de sus personajes a estudios de cine, que claro, pagaron una bicoca por ellos.
Fox se quedó con varios de los personajes, los principales, Daredevil, X-Men y....Fantastic Four. Todos, con experimentos bastante disparejos en la pantalla. Vamos, DD y FF provocan diarrea negra instantánea al verlos, mientras que en X-Men lo mejor ha sido hecho muy, muy recientemente.
¿Y Marvel que tuvo que decir a todo esto? Bueno, fue emocionante, mientras no tuvo ningún compromiso con nadie. Pero entonces, pasó lo peor: Disney se hizo con los derechos de TODO el Universo Marvel. Todo.... menos lo que ya estaba hipotecado.
Marvel ha cacareado mucho la supuesta independencia editorial que goza, pese a pertenecer a Disney. Pero sabemos que es una patraña.
Los personajes que tienen mejor exposición, las portadas, los mejores equipos creativos (bueno, lo que hay) y los crossovers, son los que, curiosamente pertenecen a Disney. ¿Ejemplos? La portada del tomo del 75 aniversario de Marvel Comics, es protagonizada por personajes cuya licencia pertenece en cine a Disney. Incluyendo los Guardianes de la Galaxia, que hasta antes de su película, habían sido tan relevantes en los cómics como Arjona en la música. No, no se enojen por la comparación. Es la verdad, es la verdad y lo saben. Digo, según yo, Stan Lee y Jack Kirby habían roto el dominio de DC con Fantastic Four 1, no con Rocket Raccoon & Grott Adventures. ¿O estamos en un universo paralelo?
Disney ha decretado la muerte de Los Cuatro Fantásticos en el cómic,y pese a la jeta que hacen en Marvel, así será. Axel Alonso y compañía, incluyendo Quesada, ya preparan para 2015 el último número de FF, con la diferencia de que ahora no hay intención de revivirlos, regresarlos, ni nada. Claro que los integrantes del equipo, individualmente, seguirán apareciendo, pero de eso a que vayan a ser relevantes hay muuuuuuucho trecho.
Es curioso, ¿no? Todo comenzó con que era el cine el que acudía a los cómics para inspirarse y encontrar historias. La balanza cambió. Four No More!

martes, septiembre 16, 2014

El mal triunfante

Superman, Batman, la Mujer Maravilla, Linterna Verde y Flash. Ellos son La Liga de la Justicia. Aparentemente siempre invensibles e invictos ante cualquier oponente. 
Hasta ahora. 
Y es que los héroes más poderosos del planeta han sido vencidos. El planeta se ha quedado de pronto sin sus fieles protectores. Ahora, sin que nadie que la haga frente, los peores tiranos del mundo tiene las puertas abiertas para tomarlo todo.
Esta es la premisa detrás de la saga Forever Evil, la historia que por estas fechas publica la editorial DC Comics en nuestro país, y donde un grupo de villanos llegados desde una realidad alternativa, toman el control de nuestro planeta.
La serie fue escrita por Geoff Johns, con los trazos de David Finch. Ultraman (la contraparte de Superman), The Owl (el lado oscuro de Batman) y Super Woman (el némesis de la Mujer Maravilla) son quienes encabezan a estas versiones alteradas de los héroes de la Tierra, en un equipo llamado El Sindicato del Crimen.
Tienen los mismos poderes, pero a diferencia de los paladines de siempre, carecen de la más mínima pizca de escrúpulos, y lejos de verse como los salvadores de la humanidad, se consideran con el derecho (y la fuerza) para ser los gobernantes del mundo.
Con los héroes derrotados tras una gran batalla, queda una pregunta, ¿quién se opondrá a esta siniestra versión de la Liga de la Justicia? La respuesta: los villanos de siempre. Y es que a través de la historia, queda claro que personajes como Lex Luthor, Bizarro, Gatubela, Black Adam, Sinestro y Black Mantha no tienen intenciones de convertirse en compañeros, y menos subordinados de los villanos recién llegados.
Ahora la Tierra tendrá que contemplar como su destino está depende de que ganen los nuevos malhechores, o triunfen los villanos de siempre.
No importa quien gane, el mal parece que ha triunfado al fin.

Un giro al status quo
“A veces es bueno darle al lector de cómics un nuevo escenario, uno que no se espere”, explica Geoff Johns, el creador de la saga. “Cuando comenzamos a estructurar lo que sería Forever Evil, se nos ocurrió que sería perfecta para presentar al Sindicato del Crimen venciendo a la Liga de la Justicia. Entonces pensamos, ¿quiénes se iban a oponer en esta ocasión a ellos? Y todas nuestras ideas comenzaron a apuntar hacia Lex Luthor”.
“Lo que me gusta de los villanos —agrega el guionista— es su personalidad. Cuando escribo sobre ellos, no me permito olvidar que ellos no se ven como los malos. Ellos son los héroes de sus propias historias.Creo que todos tenemos algo torcido, todos hemos hecho cosas que a veces se alejan de lo perfecto. Y allí se encuentra se pequeño puente que hace que simpaticemos con los malvados”.
Johns promete que al final de la historia, el Universo DC será un lugar muy distinto, y no todos los villanos ni héroes vivirán para verlo.


Ya lo hemos visto
Forever Evil no marca la primera vez que los héroes caen ante los villanos. Basta con lanzar una mirada al pasado de los cómics para darse cuenta que la premisa ha sido utilizada en varias ocasiones.
En Marvel Comics, editorial rival de DC, se narró años antes la saga Dark Reign, donde Norman Osborn, mejor conocido como El Duende Verde, robaba la tecnología de Iron Man para construir su propia armadura, creando de paso la identidad de Iron Patriot.
Fue bajo este nombre de Norman se convirtió en el líder de la agencia SHIELD, que utilizó para sus fines personales —incluso le cambió el nombre a Hammer—, y ese fin era principalmente “cazar” a héroes como Capitán América, Iron Man, y por supuesto, Spider-Man. Tamnién formó “sus” propios Vengadores, utilizando para tal fin a varios villanos, asesinos y lunáticos, como Venom, Bullseye y Sentry. Años antes, un grupo de héroes llamado los Thunderbolts tomaron un rol principal justo en el momento en el que los Vengadores habían “desaparecido” tras una gran batalla.
Con el paso del tiempo, la gente aprendió que detrás de los nuevos paladines, se encontraban las personalidades de un grupo de villanos llamados Los Amos del mal, pero bajo nuevos nombres.
Al final, los Vengadores regresan, y logran desbaratar el plan de los Thunderbolts, que pese a todo, ya se habían acostumbrado a ser héroes. 
En DC Comics ocurrió durante la década de los años noventa del Siglo pasado la saga de Knightfall, donde Bane derrota y le lastima la espalda a Batman. El murciélago elige como sucesor a un héroe llamado Azrael, a quien le otorga el manto del Caballero Oscuro. El problema es que Azrael estaba loco y era muy violento y la primer misión de Bruce Wayne a su regreso fue detenerlo y quitarle la identidad de Batman.

jueves, septiembre 11, 2014

Andrew Gardfield le da patadas al pesebre

Que The Amazing Spider-Man 2 fue un fiasco creo que no fue un secreto para nadie. Sin entrar en la categoría de bodrio, está lejos, pero muy lejos, de ser un producto del nivel de la trilogía original, aparte de que no tuvo la taquilla arrolladora con la que soñaba la distribuidora.
Es común escuchar que los actores prefieran hacerse los locos cuando se trata de las críticas de sus proyectos, pero en un insólito acto de sinceridad (sobre todo tomando en cuenta que todavía tiene contrato por al menos una cinta más), Andrew Gardfield reconoció que AMZ2 no fue la película que muchos esperaban...incluyendo él.
“Leí el guión de Alex Kurtzman y Bob Orci y me encantó. Había un hilo conductor. Creo que lo que ocurrió fue que durante la preproducción, producción y posproducción, cuando tienes algo que funciona como un todo, y empiezas a quitar partes... Una vez que empiezas a eliminar cosas y a decir: 'no, esto no funciona', entonces el hilo se rompe y es difícil mantener el ritmo de la historia”, afirmó el actor con apellido de gato en entrevista con The Daily Beast (¿en serio habrá algún periódico que se llame así?).
El actor agregó que “algunos en el estudio tenían problemas con ciertas partes —de la película— y en definitiva el estudio tiene la última palabra porque estos filmes son franquicias, y tienes que responder ante esta gente. Leí muchas reaccionas y tuve que dejarlo porque notaba que me alejaba de lo que yo sentía”.
Andrew, al final, con lo que creo es el asunto central de todo: El personaje está sobreexpuesto, y muchos preferiríamos vivir el resto de nuestra vida sin ver cómo se lo cargan en la gran pantalla: “Debemos preguntarnos: ¿Qué creemos que es lo verdadero? ¿Es porque se trata de la quinta película sobre Spider-Man en unos cuantos años y hay cierta fatiga? ¿Había demasiadas cosas en la película? ¿No estaban bien conectadas? Me encanta la crítica constructiva”.
Bueno, para que no se diga que todo es malo...o si, les dejo un video con los errores de la película. ¡Y se me hace que se quedaron cortos!