sábado, febrero 21, 2015

22/11/63

Es el año 2011. Un día como cualquier otro. Un día más, o mejor dicho, uno menos en la vida de Jack Epping, un profesor de inglés en Maine, Estados Unidos. Cansado de la rutina, con un matrimonio acabado, que ve en el final de curso la mejor noticia de su año, y puede que incluso, de su vida.
Es en este hastío, que se descubre que su viejo amigo, el cocinero Al Templeton, ha envejecido en cuestión de días lo que un hombre normal lo haría en años, al punto que ahora tiene una enfermedad incurable. Al le confiesa a Jack que el repentino envejecimiento tiene una razón de ser: Ha descubierto de forma accidental la manera de viajar en el tiempo.
Jack naturalmente no se lo cree...hasta que lo experimenta. Un portal en el restaurante de Al transporta a todo aquel que entra al 9 de septiembre de 1958. Siempre, siempre, no importa cuantas veces entres en esta especie de “agujero de gusano”, llegarás a esa fecha en el pasado. Epping apenas se lo puede creer.
Al volver al presente, no importa cuanto tiempo haya estado en 1958 (sean años o meses), el viajero siempre lo hace dos minutos después. ¡Es maravilloso! Pero Al sabe que implica un gran poder, pues cualquier cosa que hace en el pasado afecta el presente. Eso le da una idea, pues por la fecha a la que viaja, podría cambiar algo que afecte todo nuestro futuro: El asesinato de John F. Kennedy.
Sin embargo, a Templeton le quedan pocas semanas de vida. El cáncer lo está matando y no logrará detener el magnicidio. Es por eso que contacta a Jack, para que viaje al pasado y permanezca casi 4 años para detener a Lee Oswald.
Esta es la sinopsis básica, muy básica de 22/11/63, obra de Stephen King sobre viajes en el tiempo y futuros distópicos, donde un hombre puede cambiar la historia, además de que descubre que “el tiempo va a luchar, porque no quiere ser alterado”.
Si algo disfruto son los libros que nos presentan tanto realidades como futuros alternativos, por lo que el gancho con este en particular estaba fácil. Sin embargo, King no se va por el camino fácil. Si bien es una ficción esmerada en su cuidado, y con una prolija descripción de finales de los años cincuenta de la sociedad americana, no pretende ser en realidad una ucronía.
Lo que tenemos es un relato lleno de adrenalina por momentos, drama, un poco de terror (algo que jamás va a dejar de lado el escritor), y sobre todo, una narrativa sensacional. Pese a las casi 900 páginas que tiene, el libro se consume con una enorme facilidad, porque la lectura te da, y bastante, para quedar cautivado.
Supongo que para los fieles de King (no me considero uno, aunque me gusta su estilo), este libro es todavía más disfrutable, dadas las constantes referencias que tiene a otras obras del mismo autor, especialmente una que trata sobre cierto payaso asesino con fijación por los niños.
En cambio, para los neófitos como yo, también tiene mucho que dar. La narrativa no se cae, pese a que el autor no tiene en lo absoluto prisa por llegar al punto toral de la trama. ¿La razón? Va tejiendo una historia apasionante sobre el protagonista, quien si bien tiene clara su misión, titubea de forma constante, al tiempo que se da cuenta poco a poco como los cambios que está provocando en el pasado no nada más va a modificar la vida de unas cuantas personas, sino de todo un país, e incluso, el mundo.
Los amantes de la ciencia ficción encontrarán en 22/11/63 el tipo de libro que se queda por bastante rato dando vueltas a la cabeza. El escritor coloca cuidadosamente las cartas sobre la mesa, y las va descubriendo con un excelente ritmo. Qué tan atrayente será la historia, que se está pensando ya la adaptación de la misma, al formato de miniserie, con la producción de J.J. Abrams.
Si andas detrás de un buen libro, y no te amilana que tenga una extensión considerable, te recomiendo 22/11/63. Y mucho.

2 comentarios:

Alfred dijo...

wow me convenciste con tu reseña como si de publicidad se tratase. La verdad he ido posponiendo su lectura porque el numero de paginas intimida pero ya estoy por empezarlo ahora que anunciaron su adaptación a serie televisiva.
Yo también soy fanático de los mundos y realidades alternativas, otra obra suya relacionada con este tema es el de 'UR' que salio como exclusiva digital pero es facil encntrarla en la web. Te la recomiendo, además es corta y se lee en una sentada.

Bishop dijo...

Cuando aprenda a leer voy a comprarlo. :)